Administrador negocio propio
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Emprender es saber delegar

El concepto del poder es un gran tema para los emprendedores, pues exactamente por no tenerlo como trabajadores dependientes es que llegan al camino de emprender. Desde ya acuñe un concepto de la experiencia colectiva: ya tiene el poder, ahora aprenda a delegarlo. Muchos emprendedores se resisten, incluso son reacios a entregar una pequeña porción de su control dentro de la empresa. Tienen miedo de que al hacerlo su autoridad se reduzca, su influencia disminuya, sus empleados podrían dejar de respetar sus decisiones y que finalmente sus políticas empresariales fracasen.

En la realidad, es todo lo contrario, delegar es un elemento de la esencia del empresario. Sin entrar a teorizar del poder y su delegación, todo emprendedor puede aumentar la eficiencia de su negocio mediante la distribución de responsabilidades y de paso aumentar su productividad. Si es usted quien se enfrenta a cada problema que surge en su PYME, startup o empresa, ya sea grande o pequeño, la realidad es simple, cada vez encontrará menos soluciones, pues su tiempo disponible no es un recurso ilimitado.

Por lo expuesto es necesario capacitar a sus empleados y fomentar la iniciativa propia de cada uno. Lo ideal es que cada parte del equipo sepa cómo actuar y dar solución a los requerimientos en sus propias estaciones de trabajo y, si es necesario, volver a usted con algunas opciones que discutir al respecto.

Si se encuentra imposibilitado de gestionar todos los aspectos de su negocio y no sabe que hacer para encontrar soluciones, aquí hay cuatro pasos importantes a seguir con el fin de delegar su poder y hacer que su negocio sea más eficiente:

1. Aceptar el concepto “delegar”.

Así, literalmente, aprenda a "dejar ir" ese temor a perder el poder de resolución total. El control absoluto es una ilusión y es un camino seguro al fracaso empresarial.

2. Trazar los procesos de delegación.

Debe determinar CLARAMENTE las tareas que usted tiene como fundador de la empresa y las propias de su equipo de trabajo. No todos pueden ser gerentes, vendedores o administrativos; cada cual debe tomar su cargo y ejecutarlo eficazmente.

3. Identificar su “mano derecha”.

El truco aquí es encontrar a alguien capaz y en quien confíe. Esto requiero de una formación especial, dedicar tiempo a su entrenamiento y supervisión directa de su trabajo diario.

4. Confiar.

Una vez las cosas están en su lugar, debe sentarse y permitirle a otros lograr el éxito que el proyecto persigue (claro, bajo el ojo vigilante aunque distante, por supuesto).

En consecuencia, la delegación de responsabilidades en un equipo le permitirá centrarse exclusivamente en los temas de mayor amplitud, incluyendo la construcción de la hoja de ruta, la misión y visión final de la empresa. A su vez, también permite fomentar el crecimiento de una relación de trabajo sana entre su equipo y usted, y potencialmente crear un ambiente de trabajo más productivo y agradable.

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